-Muy bien. Se trata de una pesadilla que he estado
teniendo los últimos meses que no me ha dejado dormir muy bien.
-Cuéntamela.
-Siempre comienza de la misma forma, conmigo en medio de
la ciudad, rodeado de personas, mientras, yo parezco desorientado,
como si no supiera dónde estoy o quien soy, ellos siguen caminando
con normalidad, entonces es cuando me percato de la presencia de unas
sombras que se deslizan entre ellos y de pronto, el grito de alguien
llama mi atención y provoca que la gente se pare en seco para saber
que ha pasado. En ese momento, las sombras comienzan a verse como son
en verdad, unas extrañas y horribles criaturas que no había visto
antes, que comienzan a atacar a todo el mundo y yo, en vez de huir,
corro hacia ellas, y las combato y a pesar de sentir lo fuertes y
letales que son, las derroto fácilmente demostrando una gran fuerza
y habilidad para el combate. Al poco tiempo aparecen un grupo de
personas a las que parezco conocer y nos ponemos a hablar sobre lo
que pasa, algunos en un evidente estado de pánico y a punto de
perder el control cuando llega otra criatura, aunque esta es distinta
a las otras, y no luchamos, si no que hablamos con confianza. Cesamos
al ver que el cielo comienza a oscurecerse. El Sol empieza a cubrirse
por un extraño eclipse desde la parte superior e inferior al mismo
tiempo. Desaparece y ya solo quedan las luces de la ciudad para
iluminarla. Todos nos quedamos quietos, callados hasta que un punto
luminoso aparece de ahí dónde debería haber estado el Sol y
entonces todos se derrumban, algunos comienzan a llorar y yo caigo de
rodillas golpeando el suelo con un puño y haciéndole un boquete. La
luz crece con rapidez hasta soltar un enorme resplandor que lo
ilumina todo y obliga a todos a apartar la mirada, a excepción de
mi, que me obligo a mirar, resignado, solo para ver como el
resplandor alcanza en forma de fulgor al planeta, abrasándolo todo.
Sin embargo, lo peor es que sobrevivo, solo para poder verme rodeado
por tierra carbonizada y ceniza allí donde deberían estar mis
amigos y entonces es cuando puedo ver al culpable de todo esto, una
enorme criatura, que tras engullir el Sol liberó toda su radiación
sobre la Tierra. Y ahí es donde despierto.
-Sin duda es el sueño mas inquietante que me han
contado y no es de extrañar viniendo de alguien como tu
-¿Alguien como yo?
-Si. Eres la primera persona que se percata de mis
habilidades de sugestión y que además las evita por completo.
-Bueno, no es tan difícil si te fijas un poco.
-Pero solo te puedes fijar si no estás bajo mi
influencia. Deduzco que tienes una fortaleza mental bastante superior
a los demás, es casi como si una barrera impidiera que algo
penetrara en su interior.
-Si es así ¿Cómo pretende entender lo que ocurre aquí
dentro?- señalé mi sien.
-¿Alguna vez te han hipnotizado?- una ligera sonrisa
destelló en sus comisuras.
-Siempre quise probar.
Para las sesión de hipnosis preparó una camilla
inclinada que me permitiera estar en la posición mas cómoda
posible, atenuó la luz de la sala me indicó que me tumbara y
comenzara a relajarme.
-Para que la hipnosis funcione es muy importante tu
predisposición a ser hipnotizado. Deberás escuchar atentamente todo
lo que te diga y confiar plenamente en mí. ¿Lo has entendido?
-Si
-Imagina que estas en un lugar tranquilo, relajante,
donde mas feliz te sientes, imagina que estas ahí.- Cierro los ojos
y poco a poco la imagen de una playa caribeña al atardecer se va
formando en mi mente. -La tranquilidad es total, comienzas a
relajarte, te estas relajando, relájate.- Estoy tumbado en una
hamaca blanca colgada entre dos palmeras en la orilla del mar. -Estás
en tu lugar tranquilo, estas donde mas feliz eres y estas
completamente relajado.- Un leve rumor del oleaje inunda el lugar.
-Poco a poco el sueño se apodera de ti, sientes que los ojos se
cierran y tienes mas sueño, los ojos se te están cerrando, tienes
mucho sueño, tus ojos se cierran, estás dormido.- Me hundo en el
sueño y la imagen de la playa desaparece y todo queda en negro, a la
espera. -Me gustaría que volvieras a tu pasado, al momento en qué
se desencadenó tu sueño, que busques la razón por la que tienes
esas pesadillas. ¿Puedes hacerlo?
-Si.- Y la negrura se transforma en un mundo totalmente
diferente.
-¿Qué ves?
-Me encuentro en una calle concurrida, el miedo me
embarga, estoy buscándolos, pero aun no consigo verlos a pesar de
sentirlos por todas partes. Informo a Trelectros por el
intercomunicador que tengo en la oreja. Entonces es cuando me percato
de unos cuantos que corren entre la gente y el grito agónico de una
mujer confirma su presencia.
“Trelectros, las almas oscuras están aquí, procedo a
abatirlas”
Corro hacia ellas. Son débiles y no me cuesta nada
derrotarlas, aun así son muchas, demasiadas. Informo al resto del
equipo.
-Lex, Te pedí que volvieras a tu pasado, no que me
volvieras a contar el sueño.- Oí en la lejanía de mi mente.
-El Sol comienza a desaparecer- sigo sin inmutarme -Él
lo está engullendo. El pánico y la ira se apoderan de mi. Anthony y
los demás vienen hacia mi, algunos de ellos entre sollozos. Por
último aparece Trelectros.
“Hicimos todo lo que pudimos, Lex.” Me dice,
cabizbajo. Se ha rendido.
Algunos se derrumban, otros se abrazan. La oscuridad nos
envuelve y el haz de luz comienza a aparecer en el cielo. Caigo de
rodillas golpeando el suelo con mi puño derecho, sin controlar mi
poder, provocando un cráter. Un fogonazo ilumina el cielo provocando
que todos aparten la mirada a excepción de mi. Me obligo a mirar,
quiero ser consciente del final. Pronto, la luz se vuelve calor y el
calor fuego, huelo a quemado, todo a mi alrededor comienza a
calcinarse. Desnudo en medio de una roca negra y humeante, con
montones de ceniza donde antes estaban mis amigos, esparciéndose
entre las corrientes, comprendo que estoy completamente solo en el
universo a excepción de Él. Proyecta su imagen frente a mi, me mira
triunfante, abre la boca y todo termina.
-Lex,¿Por qué me volviste a contar el sueño? Te pedí
que me hablaras de tu pasado.
-Lo hice, este es mi pasado.
-¿De qué estás hablando Lex? ¿Cómo puede ser este
sueño tu pasado?
-Porque no es un sueño, es un pasado que aun no ha
ocurrido.
-Esto está mal, te sacaré de la hipnosis. Contaré
tres hacia atrás y cuando llegue a cero, te despertarás. Tres,
sigue mi voz, dos, comienzas a despertar, uno, te estas despertando,
cero, despierta.
Abrí lo ojos, pero lo que veía no era el mundo que
llevaba viendo toda mi vida. Todo había cobrado un cariz mucho mas
nítido, parecía que todo fuera mucho mas real que antes, como si
pudiera comprenderlo todo, sin embargo, lo que mas me sorprendió fue
lo que vi en Mar. Una extraña luz blanquecina la rodeaba y se
deslizaba por todo su cuerpo y un haz comenzó a desprenderse hacia
mi. Cuando lo seguí con la vista, vi como penetraba dentro de mi
cuerpo y comenzaba a crear un halo similar al suyo que fluía a mi
alrededor.
-¿Cómo te encuentras Lex?
-¿Puedes verlo?
-¿El qué?- Su expresión, en la que se mezclaban duda
y preocupación me decía que no.
-¡Doctora! ¡Doctora!- Entró gritando Paula por la
puerta de la consulta.
-¡Paula! ¿Qué haces aquí? ¿Qué ocurre?
-Está en todas las noticias.- ¡¡¡Bamm!!!
Una fuerte explosión nos sorprendió y todos fuimos a
mirar por la ventana. Una gigantesca columna de humo negro surgía
desde las afueras de la ciudad, justo donde el campamento medieval
estaba emplazado.
-Paula ¿Qué es lo que sale en todas las noticias?- Le
pregunté a la secretaría.
-Podéis verlo vosotros mismos.- Se acerca a la pantalla
en uno de los rincones y lo sintoniza en un canal que está dando la
noticia ahora mismo.
Una reportera rubia y trajeada retransmite un informe en
directo del mercado medieval. Tras ella se pueden ver decenas de
personas corriendo y abandonando las tiendas.
“Desde hace cerca de una hora, unas extrañas
criaturas negras han aparecido por todo el mercado medieval que dos
días atrás se instaló en las afueras de Monte Rojo”
Tras decir eso, una de esas criaturas de las que hablaba
apareció frente a la cámara, que calló aparentemente al ser
arrojada al suelo por el cámara al salir corriendo, Mar miraba el
televisor estupefacta y yo blanco de pánico. Paula soltó un grito
al escuchar el espeluznante grito de fondo de la reportera al ser
atacada previsiblemente por la criatura.
-Lex.- Comenzó Mar.
-Si, son las de mi sueño.- No podía creerlo. Después
de tanto tiempo atormentado por una “pesadilla” esta comenzaba a
hacerse realidad, y si todo era tal como en el sueño, las cosas
empeorarían bastante. De pronto el móvil de mi chaqueta comenzó a
vibrar, al mirar la pantalla pude ver que se trataba de Christin, lo
descolgué de inmediato.
-¡Christin!
-¿Dónde narices estás?- Ella siempre tan directa.
-En la consulta a la que tu misma me mandaste.
-Debes de venir de inmediato. La agencia ha movilizado
un equipo de asalto, supongo que habrás visto lo de esos bichos
negros.
Si esos bichos son como los de mi sueño, dudo mucho que
la agencia pueda hacer demasiado contra ellos.
-Si, pero escúchame. Debéis abortar el ataque, no
podéis hacer nada contra ellos.
-¿De qué estás hablando? ¿Cómo lo sabes? No digas
tonterías y mueve tu culo al mercado de inmediato.
-Christin, aborta el ataque, es una orden. Nos
reuniremos en el mercado tu y yo dentro de quince minutos. Mantén al
equipo apartado. Confía en mi.
-Espero que sepas lo que haces, si no, acabaremos los
dos en la calle.- click.
Yo también esperaba saber lo que estaba haciendo,
aunque esperaba con mas ahínco equivocarme, pero todos mis sentidos
me decían que no era así. Debía hacer algo, y debía procurar que
Mar y Paula estuvieran a salvo, el mercado medieval quedaba cerca de
ahí y las criaturas podrían llegar.
-Mar, debéis venir conmigo, aquí no estáis seguras.
-¿Eres compañero de Christin?- Confirmó mas que
preguntar. -Si es así, supongo que podemos confiar en que sabrás
protegernos.- Añadió mientras cogía su bolso y se echaba encima
una chaqueta. -Paula, vamos con él.
La secretaría asintió con la cabeza y siguió a la
doctora escaleras abajo. Fui tras ellas y salimos por la puerta de
entrada al vestíbulo y una vez fuera subimos todos a mi coche y nos
pusimos en camino al mercado medieval.
Diez minutos después abandonamos la autovía por la
salida veintidós, que daba justo al recinto donde se había
emplazado el mercado. Toda la zona estaba completamente desértica y
despoblada, la mayoría de los puestos habían sido abandonados y
destruidos y un rastro de lucha y destrucción marcaba la zona, sin
embargo, lo mas desconcertante era la ausencia de cadáveres. En un
lugar donde minutos antes se había producido una masacre, la
ausencia de cuerpos daba mucho mas que miedo. Nos adentramos mas aun
en el mercado, buscando un rastro de Christin o el equipo de asalto,
pero no vimos nada. Se acercaba la hora de la cita y no había ni
rastro, cuando por suerte, como si el destino me estuviera escuchando
pensar, tropezamos con el equipo de asalto, literalmente.
Sus cadáveres estaban esparcidos por el suelo, Paula
dejo escapar un grito de terror y Mar miraba los cuerpos con
tristeza. Yo sin embargo sentí alegría y aunque me arrepiento de
ese sentimiento, el hecho de no encontrar el cuerpo de Christin ahí,
no pude hacerme sentir de otra forma.
-¿Qué es lo que ocurre, Lex?- Preguntó Mar.
-Sabes lo mismo que yo. Tengo que llamar a Christin.
-¡Se ha movido!- Gritó Paula cuando estaba marcando el
número de Christin.
-¿Qué es lo que se ha movido?- Le preguntó Mar.
-¡E.. ese cuerpo!- Dijo histérica mientras señalaba
el torso descuartizado de un miembro del equipo.
Instintivamente lo miré y sorprendentemente, se movió
y eso no fue lo único que atrajo mi atención, un aura oscura,
similar al de luz que nos rodeaba a Mar y a mi, fue formándose a su
alrededor, haciéndose cada vez mas grande, hasta que lo envolvió
por completo. Al igual que el haz de luz, Mar y Paula no parecían
verlo. De pronto todas las partes de los cuerpos quedaron rodeadas de
la misma aura y comenzaron a arrastrarse por el suelo como si alguna
fuerza invisible los empujara, hasta que cada pieza quedó unida con
el resto formando los cuerpos originales y éstos, a su vez,
comenzaron a fundirse en sí mismos oscureciendo cada vez mas el
aura.
-¿Qué es eso negro que les está saliendo?- Preguntó
Mar no sin cierto horror.
Al parecer comenzaba a hacerse visible para ellas.
-Chicas, debemos irnos, esto se va a poner peligroso.-
Dije con bastante miedo.
Todo apuntaba a que esos cuerpos se estaban convirtiendo
en las sombras que vimos en la tele y en mi sueño, así que pronto
estaríamos en peligro.
-¡Ahh!- Gritó Paula.
Mar y yo la miramos alertados y ambos palidecimos al
verla rodeada por tres de esas criaturas. Parecía ser que las otras
nos habían encontrado. Salí corriendo hacia Paula en un intento de
llegar para ayudarla antes de que las sombras la mataran, sin embargo
estaba demasiado lejos y éstas ya habían saltado hacía ella. No me
daría tiempo a llegar y ella lo sabía y cuando se dio cuenta de que
iba a morir las lágrimas inundaron sus ojos y calló de rodillas al
suelo, Mar gritó su nombre y yo, corriendo aun solo pude gritar.
-¡Nooo!
Una explosión me empujó hacia atrás, acto seguido
escuché un ruido similar al de un remo golpeando el agua varias
veces y extrañamente aun podía oír el llanto de Paula.
-Menudo inútil estás hecho.- Dijo alguien con una voz
ronca y vibrante, muy aguda. -Eres tan débil que ni siquiera eres
capaz de proteger a los demás, no eres mas escoria humana.- Añadió.
Tardé unos instantes en poder ver con claridad. La
explosión me había llenado los ojos de tierra y aun me escocían
llorosos. Cuando pude empezar a ver con algo de claridad, vi a Mar
mirando con expectación y asombro la
descomunal criatura que se alzaba ante ella. Con una altura de cerca
de tres metros constitución humanoide y empuñando una gran espada
ancha, lo mas llamativo de él era su cuerpo formado totalmente por
llamas y mas aun el hecho de que le rodeara un haz de luz similar al
de Mar y al mío que también comenzó a fluir hacia mi.
-Chica,
deja de llorar, esos bichos han pasado a mejor vida.- Se llevó una
mano al oído. -Trelectros transpórtala.
Paula
comenzó a desaparecer y en unos segundos no había rastro de ella.
-¡Paula!-
Se asombró Mar.
-Doctora,
ella está a salvo, sin embargo dentro de unos minutos no podremos
decir lo mismo de nosotros. ¿Sabes usar una espada?
-Bueno,
he dado clases de esgrima, pero...
-Será
suficiente.- La interrumpió al tiempo que le lanzaba su espada. Ella
la cogió al vuelo. -Tiene la habilidad de sacar todo el potencial de
quien la empuña.
-Gracias,
supongo.
-¿Quién
eres?- Pregunté.
-Si
te parece bien, luego te lo explico tomando un té.- Contestó con
sarcasmo. -Pero ahora ¿Qué tal si repartimos un poco de leña a
estos bichos?- Caminó hacia donde los cadáveres se habían
convirtiendo en sombras, alzó su brazo derecho apuntando con su
palma hacia ellas y una intensa llamarada las calcinó por completo.
-¿Y
cómo exactamente se supone que vamos a hacer eso? Para ti es muy
fácil porque lanzas fuego por las manos, pero nosotros somos simples
humanos.
-¡Ah!
¿Si? Pues siéntate a llorar mientras que las "dark soul"-
¿Así se llaman? -Te convierten en una de ellas. ¿Ves aquello que
se acerca?- Señaló una nube negra que se movía acercándose a
nuestra posición. -Son todas las dark soul que entraron en tu mundo
y solo nosotros tres podemos detenerlas. ¿Qué es lo que piensas
hacer, Lex?
-Lex.-
Mar se había acercado a mi. -Pienso que está de nuestro lado, haz
lo que te pide, además, ese nombre que pronunció antes, Trelectros,
lo dijiste mientras estabas hipnotizado.
Esta
criatura no solo sabía lo que estaba ocurriendo, si no que estaba
relacionada con alguien llamado Trelectros, que al parecer conocía
de alguna manera y todos mis sentidos me decían que debía ponerme
de su lado.
-Está
bien, vamos a por ellas.
-Ja
ja ja. Muy bien humanos, comienza la fiesta.- Reía mientras se
adelantaba.
Mirando
en dirección a la nube de esos bichos que aun se acercaban, echó su
brazo derecho hacia atrás y comenzó a concentrar una gran cantidad
de calor en la palma de su mano, acto seguido comenzó a girar como
si intentara desgarrar e aire a su alrededor, se formó un chorro de
fuego tras su brazo y en un ultimo impulso lo lanzó contra la nube
gritando.
-¡¡¡Barbacoa
negra!!!
Una
gran llamarada incineró por completo el cielo entre él y la nube
impactando contra ella, frenándola durante un segundo y aunque la
mayor parte de ellos la esquivaron abriéndose paso al rededor de la
llamarada, una gran cantidad de dark soul cayeron carbonizados al
suelo.
-Hombre
de fuego, eso fue increíble.- Dijo Mar con asombro.
-Mi
nombre es Flamas, Doctora y si eso le ha parecido increíble, espere
a ver esto.- Este tío esta jugando...
Flamas
se paró en seco y cerró sus ojos, presuntamente para concentrarse,
luego flexionó ligeramente las rodillas buscando un mayor
equilibrio, los dark soul estaban prácticamente encima nuestra, él
cerró el puño izquierdo y las llamas de éste comenzaron a brillar
intensamente con un color rojo sangre y lanzando un puñetazo en
dirección a las sombras grita.
-¡¡¡Meteoro
flamígero!!!- Cómo no.
Y
literalmente una especie de meteoro de fuego salió despedido a gran
velocidad desde su puño y tras impactar contra la nube, explotó
creando una gran tormenta de fuego que engulló a otra gran cantidad
de bichos. En cierto modo me daban pena.
-Muy
bien. Nos he quitado de encima a tantos como he podido.- Aun quedaban
al menos unos cuantos miles. -El resto los tendremos que contener
cuerpo a cuerpo.- ¡Yu...pi! -Pero nuestro objetivo es contenerlos
hasta que mi compañero pueda disparar un arma con el que los
exterminará por completo.
-Y
¿Qué pasa si no podemos contenerlos?- Pregunté con duda.
-¡Ah!
Si, tengo un mensaje para ti de tu amiga humana.- ¿Mi amiga humana?
-"Dile a ese zoquete de Lex, que si deja que esas sombras se
escapen, yo misma iré a darle tal paliza que esos bichos parecerán
adorables."- Me puse blanco de pánico.
-Je,
je, era broma, por supuesto que los vamos a contener. Ya veo que
conocéis a Christin. Lo siento mucho por vosotros, no debe ser fácil
tratarla.
-Me
cae bien, está escuchando todo lo que ocurre y no sabes lo que me
gustaría que oyeras lo que está diciendo que te va a hacer, ja ja
ja.
Morir
a mano de los dark soul o a manos de Christin, mi destino había
decidido odiarme.
-¡Flamas!
¡Lex! Dejaros de tonterías, ya están aquí.- Alertó Mar
Los
dark soul cayeron rápidamente en nuestra posición y un mar negro de
sombras nos rodeó inmediatamente separándonos por completo, aunque
Flamas ya había empezado a carbonizarlos. Intenté buscar a Mar,
pero habían demasiados y no conseguía verla, pero mientras los
haces de luz siguieran fluyendo entre nosotros, sabría que estaba
bien, así que confié en el juicio de Flamas y en la fortaleza de
Mar y me concentré en mi propia lucha.
Algo
que llamó en seguida mi atención, fue que los dark soul que me
rodeaban, me miraban muy fijamente pero mantenían las distancias,
como si ninguno se decidiera a atacarme. Otra cosa fue que los haces
de luz negra que los rodeaba interactuaban entre ellos de la misma
forma en que lo hacían los míos.
Al
final uno de ellos se adelantó. Nos mirábamos fijamente mientras
nos acercábamos cada vez más uno al otro. De pronto saltó hacia mí
preparado para desgarrarme, por suerte pude esquivarlo por unos
escasos centímetros, aunque antes de darme cuenta ya había vuelto a
la carga y en esta ocasión consiguió encajarme un puñetazo que me
lanzó varios metros hacia atrás. Extrañamente, me levanté
totalmente ileso, sin a penas dolor en la zona del impacto. La
criatura corría de nuevo hacia mi dispuesta a llevarse mi vida, sin
embargo, en esta ocasión, su zarpazo fue mucho mas lento y pude
evitarlo fácilmente, también sus contraataques habían reducido su
velocidad, así que aproveché para atacar yo. No me llevó mucho
conseguir acertarle un primer puñetazo, seguido de una patada
giratoria que la mandó a volar contra una farola que se dobló he
hizo estallar la bombilla violentamente. Entonces lo entendí, el
dark soul no se había vuelto más lento, si no que yo era más
rápido y no solo eso, también mucho más fuerte. Esta mañana me
había levantado como un hombre completamente normal y ahora,
experimentaba un poder que ningún humano en toda la Tierra poseía.
La
sombra, aun medio viva y muy furiosa, en un último intento de lograr
la victoria, saltó una vez más hacia mi. No fue suficiente, no me
costó mucho asestarle un puñetazo fatal que la atravesó. El dark
soul murió y su cuerpo comenzó a fundirse y a disiparse mientras
que el haz de luz negra que la envolvía comenzó a ser absorbido por
mi brazo, mezclándose con mi haz de luz y parte de ésta, fluyó
tambien hacía el torrente que lo mantenía unido a las otras
sombras. Todas gritaron al unisono. Un chillido estridente, agudo y
muy doloroso para el oído. Se revolvían y saltaban de un lado para
otro lanzando zarpazos y cabezazos contra lo que fuera.
-Esto
es extraño.- Flamas se acercó a mi. -Es la primera vez que hacen
esto, no tengo ni idea de qué es lo que les pasa.- Yo tenía una
ligera idea. -Pero nos viene perfecto, ahora que están paralizadas,
Trelectros podrá dispararles con el rayo y freírlas por completo.
-Entonces
¿Dejo de cortarlas?- Mar salía de un amplio circulo de cuerpos
mutilados a medio fundir de dark soul.
Mientras
que yo solo conseguí matar a una sola sombra, ella había dejado un
rastro con decenas de sus cadáveres.
-Si,
¡Trelectros! Transpórtanos.
Y
tras un flash, nos encontramos frente a un mamparo de cristal
transparente y tras él, una gigantesca sala de decenas de metros de
altura y unos cincuenta metros cuadrados se extendía ante nosotros.
Algunos individuos cuyos cuerpos estaban formados por distintas
sustancias, agua, tierra, luz... se movían diligentemente
comprobando y tocando paneles que se distribuían por todas partes.
En la zona más central y ligeramente elevada, se encontraba un grupo
más sofisticado de consolas y paneles y en un gran sillón uno de
estos seres, formado por pura electricidad, daba órdenes a todo el
mundo. A su lado reconocí la figura humana de Christin.
-Seguidme.-
Ordenó Flamas.
Salió
por la puerta de cristal y echó a andar por una larga pasarela que
conectaba al lugar donde Christin se hallaba.
-¿Donde
estamos?- Me aventuré a preguntar.
-En
mi casa. ¿Te gusta? supongo que si te pierdes buscando el baño ya
no tanto.
Supongo
que en otra vida le hice algo.
-Esto
es un puente de mando.- Afirmé más que preguntar.
-No
eres del todo tonto.- Me alabó Flamas, supongo.
Entramos
en la plataforma principal del puente.
-Bienvenidos
a bordo de la "Tesler"- Saludó el tipo de la electricidad.
Al
mirar en aquella dirección pude ver al ser eléctrico, con mas de
tres metros de alto y la misma forma humanoide de Flamas.
-Con
qué no debe ser fácil soportarme, eh!- No me dio tiempo a esquivar
el golpe de una Christin muy enfadada.
-¡Ay!
-¡Venga
ya! No seas tan nenaza, no te di tan fuerte.
Mientras
me pasaba la mano por el chichón incipiente de mi cabeza todos
pudimos oir un carraspeo desde donde estaba Trelectros.
-Como
estaba diciendo, ¡Bienvenidos a bordo de la "Tesler". Una
de las estaciones espaciales de transporte espacio-temporal de mi
planeta.- Nos informó con orgullo.
-Entonces,
¿Estamos en una nave espacial?- Preguntó Mar.
-Así
es Doctora, mas o menos. Ahora mismo estamos orbitando la Tierra.-
Explicó Trelectros.
Al
contrario de Flamas, Trelectros parecía mucho más tranquilo y
apacible, sin embargo, no me sorprendió descubrir un haz de luz
discurriendo entre un aura suya y yo. Lo que sí me sorprendió fue
que Christin también lo produjera. Por alguna razón todos nosotros
estabamos conectados de alguna forma y el reciente recuerdo de las
dark soul y su haz oscuro me inquietaban bastante.
-Todo
esto es demasiado complejo.- Siguió Mar.- Hace tan solo unas horas
estaba en mi tranquila finca ejerciendo mi trabajo y ahora parezco
estar metida en una película de ciencia ficción, la verdad es que
me gustaría oír una explicación bien detallada de lo que está
ocurriendo.
-Ya
puestos a mi también me gustaría saber que está ocurriendo.-
Añado.
-Pero
antes de todo, ¿Dónde esta Paula?- Preguntó Mar.
-Ella
está a salvo en su apartamento, la teletransporté allí mientras
vosotros os encargabais de las dark soul.- Explica Trelectros.-
Ahora, si os relajáis un instante, comenzaré a explicároslo todo.
Algunos
tripulantes habían preparado una serie de confortables bancos
alrededor de la silla de mando de Trelectros. Todos nos sentamos
esperando para escucharle.
-Comenzaré
por hacer una presentación debida, él es Flamas.- Señala hacia una
esquina en la que se encuentra de pie y absorto en su propio mundo.-
mi segundo al mando y amigo, yo soy Trelectros, comandante de la
estación espacio temporal Tesler y el resto de personas que habéis
visto deambular por ella son sus tripulantes. Todos nosotros venimos
de Eonia, un planeta elemental situado en un universo paralelo al
vuestro.
-Más
bien "que estaba situado" diría yo.- Cortó Flamas sin el
entusiasmo característico que mantenía durante la batalla de hace
un rato.
-Todo
esto es mucha información de golpe, si no fuera por teneros justo
delante, se me haría imposible creeros.- Esta vez era Mar quien
salía a escena.
-Entiendo
vuestra perplejidad, pero ni tengo la necesidad de mentiros, y por
desgracia tenemos el tiempo justo para poneros al día sobre el
asunto que nos concierne, así que pido que me dejéis terminar la
explicación al completo y luego solventaré cualquier duda que
tengáis.
Todos
prestamos más atención y Trelectros continúa.