domingo, 12 de enero de 2014

El LIBRO DE RAAHN Capítulo 2

Capítulo 2



                                                         TRELECTROS




-Nuestra especie siempre ha estado estrechamente ligada a las distintas formas de energía, y de ahí que evolucionáramos rápidamente en su entendimiento y uso, hecho que nos permitió descubrir y manipular energías tan complejas como los pulsos espacio-temporales y atribuir a nuestras naves de esa capacidad. Tan pronto como la dominamos, comenzamos a realizar saltos para investigar lo más profundo del Universo. Muchos fueron nuestros descubrimientos, pero sin duda, uno de los más sorprendentes fue el contacto con ciertos seres de distintas galaxias que rompían por completo los parámetros de su especie. Todo ser vive definido por sus limitaciones; su fuente de alimento, sus habilidades de supervivencia, el planeta al que está ligado y sus condiciones físico-químicas, sin embargo, estos individuos de una forma u otra, carecían de una o más de sus limitaciones, lo que les permitía adquirir habilidades que para otros miembros de su especie les era imposible. Comenzamos a llamar a estos seres “Pluses”. Para estudiarlos se designaron pluses de nuestra especie como comandantes para una flota de estaciones espaciales, lideradas por el almirante Fülger, uno de los más veteranos y experimentados soldados de nuestro planeta, encargadas de recorrer áreas del espacio en las que vivieran pluses. Dos de esos pluses éramos Flamas y yo, como 1º y 2º comandante de la Tesler. Fue justo antes de una de esas misiones cuando nuestro planeta fue atacado.
Durante horas habíamos estado orbitando Eonia, nuestro planeta natal, una gigantesca esfera de gas y energía, similar a vuestro Júpiter, pero con cargas electrostáticas mucho mas densas y en el limite entre estrella y planeta.
-Comandante, los reactores están al ochenta y nueve por ciento y los víveres acaban de ser embarcados.
-Gracias Teniente. Flamas, ¿Está la tripulación lista?
-Si, Trelectros.
Flamas y yo dirigíamos a los cientos de tripulantes eonianos que hacían posible mover a una estación espacial como la Tesler, del tamaño de un continente terrestre, con capacidad para albergar a miles de personas y dotada de su propia escuadrilla de cazas aeroespaciales y naves de transporte.
-Comandante, llamada de emergencia, se trata del almirante Fülger.
-Abra las comunicaciones alférez.
-Esto es un comunicado general a todos los comandantes de la flota de salto, un objeto de tamaño similar a un sistema estelar ha sido detectado acercándose a nuestra galaxia a una velocidad varias veces superior a la de la luz. Debido a sus enormes dimensiones, nos es imposible frenarlo y la colisión con nuestro planeta y el resto del sistema es inevitable. Ante la inminente catástrofe y con intención de mantener a un suficiente número de individuos de nuestra especie con vida, se les ordena saltar de inmediato y dispersarse por distintos universos para evitar la extinción.
Eso significaba abandonar a todos los que permanecían en el planeta, incluidas nuestras familias. A penas cabíamos en nuestro asombro y horror, pero si no actuábamos con premura, moriríamos. Todas las naves comenzamos a preparar los reactores que nos suministraban la energía para el salto.
-¡Trelectros! Me niego a abandonar a los Eonianos por una suposición. Volvamos a por tantos como podamos salvar.
-Flamas, tenemos órdenes que cumplir, así que obedece.
-Trelectros, toda mi familia permanece ahí abajo ignorando lo que les viene encima, ¿Creés que les abandonaré a su suerte?
-¿Acaso creés que el resto de nosotros no tenemos familia también? Pero debemos estar dispuestos a todo por la supervivencia de nuestra especie, aunque ello suponga abandonar a muchos de los nuestros.
-Por suerte para ti, no me queda más opción que obedecer, pero sigo pensando que somos unos cobardes por salir huyendo.
-¡Comandante! Las lecturas indican que el objeto ha desaparecido produciendo un pulso electromagnético en el lugar en el que se hallaba y otro pulso se acaba de producir en la parte posterior de nuestra estrella.
Esa cosa se había teletransportado y su lugar de destino era las cercanías de nuestra estrella. Tras aparecer, el pulso producido por su teletransportación frió los generadores de todas las naves impidiéndonos saltar, aunque ya no era necesario, aparentemente el objeto se había detenido, cesando así su amenaza, sin embargo, la suerte no estaría de lado de Eonia aquél día. Una nube de negras criaturas se desprendió de su superficie y avanzó en dirección a todas las naves de la flota, mientras tanto, esa cosa comenzó a partirse en dos por un lado y en ese momento fue cuando pudimos ver que se trataba de una boca y que por lo tanto estaba viva. Se trataba de una criatura de forma ovalada, negra, con cola y aletas, similar a las ballenas terrestres, uno de sus ojos, de un tamaño varias veces superior a nuestra estrella, nos miraba con frenesí. La nube avanzó hacia nuestra posición y aunque la flota abrió fuego destruyendo a gran cantidad de ellas, muchas no parecían ni afectadas por nuestra potencia de fuego y seguían avanzando sin freno alguno. Las primeras estaciones en caer fueron las más próximas, de pronto, la bestia comenzó a avanzar lentamente en dirección a la estrella, las criaturas de la nube se adherían al casco de las estaciones y lo destrozaban fácilmente causando graves daños para penetrar en ellas, cuando salían, no quedaba nadie a quien rescatar. La bestia finalmente engulló la estrella, apagando su brillo e instantes después, escupió un chorro de radiación estelar que avanzaba en dirección a nuestro planeta. La Tesler, que había estado repostando hasta el descubrimiento de la bestia, era la que más cerca permanecía de Eonia, y por ello, la más alejada de esa bestia y sus criaturas, lo que nos permitió reparar el reactor y saltar antes de ser alcanzados por criaturas o radiación.
Tras un tiempo prudencial, regresamos a las inmediaciones de nuestro planeta.
-Alférez, no veo nada en el monitor, ¿Está seguro de haber colocado las coordenadas correctas?
-Si, comandante, estamos en el área espacial de Eonia, es solo que... ya no está.
-Trelectros, no pudimos salvar a nuestra gente, pero no pienso dejarles ir sin la venganza que se merecen.
-Supongo que todos queremos lo mismo, pero ya viste como nos masacraron esas criaturas, mientras que nuestras armas a penas las ralentizaban. ¿Cómo esperas enfrentarte a la gigante?
-¿¡Estás insinuando que huyamos como cobardes y nos escondamos en cualquier roca lejana!?
-¡No! Pero debemos pensar en algo que nos permita hacerle frente.
-Y ¿Cuál es tu idea? Cerebrito.
-Reclutaremos un ejército de Pluses. Tenemos una estación espacial con medio centenar de naves, equipadas con tecnología de salto, nos acaban de abastecer para recorrer el cosmos durante años, estamos más que preparados para ello.
Tras una leve pausa de reflexión, Flamas consideró la idea como la mejor opción a seguir. Toda la tripulación nos siguió en dicha decisión y nos preparamos para navegar por el cosmos en busca de un ejercito de pluses que nos quisieran ayudar.
Usamos un medidor que nos permite detectar las fluctuaciones energéticas específicas que producen los pluses para poder localizarlos y poder determinar las coordenadas de salto.
-Comandante, el medidor está calibrado y buscando.
-Muy bien, alférez. Teniente active el salto, tan pronto obtengamos las primeras coordenadas saldremos.
Las primeras coordenadas que obtuvimos nos condujeron a vuestro planeta. Nos mantuvimos a una distancia prudencial mientras analizábamos vuestra especie y determinábamos la posición exacta de cada plus. Pero eramos inconscientes de un error que habíamos cometido y que no tardó en cobrarse sus terribles consecuencias. Durante nuestro corto periodo de tiempo de vuelta a lo que fue nuestro hogar, una de esas criaturas negras que debió permanecer rezagada, se coló en en la estación y para cuando fue detectada, había matado y convertido a varios de mis tripulantes.
-¡Señor! Hemos detectado al menos a cinco de esas cosas. Son muy rápidas y cuando te tocan absorben la energía de nuestro cuerpo y transformándote en una de ellas, los chicos han empezado a llamarlas dark souls.
-Trelectros, Yo me ocuparé de ellas.
A Flamas no le costó mucho deshacerse de las que encontró, pues eran la modalidad mas débil de dark soul con la que nos habíamos topado, sin embargo, una de ellas escapó al espacio dirigiéndose a vuestro planeta.
-¿Quieres decir que no vendrá esa criatura gigantesca a devorar nuestro mundo?- Preguntó Lex después del largo silencio que todos habían guardado escuchando mi historia.
-Por lo que sabemos, esa criatura podría estar en cualquier punto del espacio-tiempo.
-Lex tuvo un sueño donde veía aparecer las dark souls y hablaba contigo y con mas gente que no está aquí.- Añadió la doctora Mar.
-¡Oye! ¿Dónde está el secreto hipocrático?- Se queja Lex.
-No creo que en una situación como esta la confidencialidad doctor-paciente tenga mucha importancia. Al final de su sueño, la criatura destruía el planeta acabando con la vida de todos.
-Eso cambia las cosas. De alguna forma, tuviste una premonición sobre tu futuro, así que es probable que esa bestia acabe atacando tu planeta.
-Pero en mi sueñ... en mi premonición todos moríamos.
-Una premonición solo es una visión de como podría ser el futuro, no necesariamente de como va a ser, el futuro de nadie está escrito. Pero supongo que es razón más que suficiente para que decidáis uniros a nosotros.
-Yo opto por ir a patearles el culo a esos putos bichos del demonio.- Acepta Christin con emoción.
-Supongo que no nos queda otra opción. Dijiste que habías determinado la posición de todos los pluses de nuestro planeta. ¿Hay más a parte de nosotros?- Me pregunta Lex.
-De hecho, si. Están dispersados por distintos países, aunque no os preocupéis por el problema del idioma, la Tesler está equipada con tecnología de inducción del lenguaje, una vez subís a bordo, inocula en vuestro cerebro unas nanomáquinas que descifran e insertan el aprendizaje de una lengua que escuchéis en vuestra sección del habla permitiéndoos hablar cualquier idioma terrestre o alienígena.
-Es decir, que os vais a encargar de reclutar al resto de pluses.- Comienza Flamas.- Realmente no sabemos como son y algunos de ellos ya son de por si bastantes fuertes y no sabemos hasta que punto podrían ser peligrosos.
-Esperemos que no tanto como las dark souls- Interviene Mar. -Si no hubiera sido por los poderes de Flamas y la habilidad de su espada para extraer los míos, no estariamos aquí.- Continúa.
-Respecto a eso- Comienzo a explicar. -La espada puede ayudarte a manifestar habilidades ocultas, pero desgasta mucho el cuerpo de su usuario. Todos deveréis buscar la forma de ir desarrollando vuestras capacidades.
-No se cómo podríamos hacer eso exactamente- Interviene Christin. -Lex y yo llevamos varios años combatiendo y nunca hemos visto que nuestras habilidades sobresalieran más que las del resto.
-Eso se debe a que no os habeis visto implicados en una situacion de vida o muerte- Explica Flamas. -Las habilidades de los pluses surgen tras un estado emocional intenso, rabia, miedo, etc. tras eso, solo es cuestión de aprender a controlar su flujo y poco a poco iran aumentando. Como sabía que Lex tenía experiencia en combate, le di a la doctora la espada, a el le sería más facil expresar su poder y así fue. -Termina mientras echa una sutil mirada de reojo a Lex el cual ya lo estaba mirando.
-Con todos los detalles aclarados, es hora de que nos pongamos en marcha. -Empiezo. -Nuestro primer destino será Los Ángeles.

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